15 junio 2005

La pasión de Beatriz (I)

- ¿Señorita Borja...?


Beatriz, sentada en su pupitre esboza una sonrisa siniestra; su mirada extraviada se estanca en un punto inexistente o en un plano invisible para los demás. Unas ojeras oscuras y pronunciadas, y la palidez de su rostro le dan un aspecto espectral...

- ¡Señorita Borja...Señorita Borja! -una voz aguda se le clava en los oídos, la sacude y rescata de aquel trance extático.

Se muestra confundida, poco a poco recupera el dominio de sus sentidos; la extraña y lúgubre sonrisa se le ha borrado completamente y su conciencia se ha llenado de cargos..., el ardor en su rostro le han devuelto color a sus mejillas; un rictus nervioso desdibuja sus labios. Su mirada, antes perdida, se ha fijado en los ojos desorbitados y hostiles de la maestra. Baja la mirada instintivamente. Se siente como un animal acorralado. Se reincorpora torpemente dejando caer al suelo sus libros y cuadernos; pide disculpas y abandona el salón con premura ante la sorpresa del resto de las alumnas y de la maestra que se queda con la palabra en la boca...

Se siente en el centro de un huracán; siente su cuerpo elevarse y ser arrojado a una velocidad vertiginosa contra el piso. Apoyándose en las paredes logra llegar al baño. Su equilibrio colapsa. Con mucha dificultad se sostiene del lavabo. Sientes esas voces que la aturden. Se mira en el espejo y la misma sonrisa, similar a una mueca diabólica emerge ajena a su dominio. Siente que se le eriza la piel y un escalofrío le recorre el espinazo. Enjuaga su rostro con abundante agua como tratando de exorcizarse de un mal sueño... Aquellas voces que pueblan en su cabeza y se adueñan de sus ideas y de su razón parecen, de momento, haberse ido. Tiene las manos frías y húmedas, y un ligero temblor recorre su cuerpo. Se toma el rostro y frota su frente con desesperación. Está aterrorizada. Su cuerpo se sacude en arcadas y vomita sobre el lavabo. Totalmente desolada y presa de una crisis nerviosa llora sin control, cubriéndose la boca, por un buen rato hasta que pierde conciencia del tiempo y del espacio. Oye pasos que se acercan y corren a refugiarse en uno de los bañitos personales. Muerde la manga de su chompa tratando de ahogar su llanto. Trata de recomponerse. Piensa, y cansada de pensar no logra comprender aún cómo aquellas oscuras pesadillas han logrado llegar hasta éstos límites...

Beatriz, nunca se ha considerado un chica especial. Algo tímida y con pocos amigos, pero segura de carecer de enemigos como también de algo que pueda arrepentirse... A sus 16 años gozaba de una envidiable salud, buen ánimo y hasta podía decirse, yendo al terreno frívolo, que era muy hermosa. Sin embargo, su paz y tranquilidad se habían quebrado desde hace un par de semanas. Sus pesadillas empezaron el mismo día que ocuparon la casa de su abuela, doña Elisa, fallecida hacía un año.

Desde el fallecimiento de doña Elisa, la casa, por un problema de litigio entre los deudos había permanecido desocupada. Don Diego Borja, padre de Beatriz, apelando a su poder económico y a sus influencias había logrado para sí, obtener la posesión absoluta de la propiedad y de los bienes de doña Elisa.

Mudarse a la nueva casa no iba a resultar, en apariencia, traumático si se toma en consideración que el departamento ocupado por los Borja se encontraba a escasos tres kilómetros de la casona. La escuela de Beatriz, se hallaba aún más cerca de la casona, por lo que, si alguna vez se animaba a hacer una caminata hacia alguna de ellas, ésta, sería muy breve.

Doña Clara, madre de Beatriz, era una devota practicante de la fe católica. Sus magníficas contribuciones a la iglesia le tenían reservado, según ella, un lugar en el Paraíso. Pocos días antes de la mudanza, acompañada de un sacerdote, se encargó de rociar de agua bendita a cada una de las habitaciones de la antigua casona.

Los Borja, llegaron primero que el camión de la mudanza. Poner en orden cada espacio les tomaría toda la semana.

La primera noche de Beatriz en la nueva casa, se desarrolló con relativa calma. Lo que parecían voces y murmullos, en primera instancia, resultaron ser para su tranquilidad, el viento que silbaba y se estrellaba contra los vidrios de las ventanas de su nueva habitación. Se habían mantenido los colores originales en las paredes así como también algunos cuadros de la antigua propietaria ocupaban su lugar habitual. Doña Elisa, era su tía abuela con la que había mantenido, a pesar de la poca distancia, muy poco contacto. Un retrato de la abuela cuando era muy joven se ubicaba al lado derecho de la cama de Beatriz. Después de observarlo por mucho tiempo, le pareció advertir un brillo escapando de sus pupilas, sintió cierto resquemor, prefirió girar su cuerpo y mirar a otro lado. Dejando a un lado las aprensiones cayó en un profundo sueño...

De aquel sueño le llegaron imágenes de una enorme escalera con blancos escalones. Vió sus pies descalzos apostados sobre el primer peldaño. Sintió el piso frío y un viento helado jugueteando a su alrededor. Después de un largo recorrido llegó al final de la escalera; se encontró con un enorme y antiguo portón de madera; a la altura de la frente de Beatriz éste mostraba una aldaba, que por el tamaño y grosor de la misma debiese ser muy pesada. La levantó con gran dificultad; no alcanzó a dar un golpe; la puerta se abrió repentinamente, arrastrándola... En el interior todo lucía con gran claridad que la obligó a cubrirse los ojos bajo el brazo. Sintió una presencia a sus espaldas y un remezón por sobre los hombros...

Despertó de golpe, pero no sintió miedo. Se mostró totalmente sorprendida por lo real del sueño y podía oler en sus manos el óxido de la aldaba... Se mantuvo despierta y pensativa por un buen rato... lo tomó como un hecho extraordinario..., después de un buen rato, logró conciliar el sueño sin sobresaltos.

En noches sucesivas volvió a tener el mismo sueño..., que de a pocos se fue convirtiendo en una pesadilla, de noche y de día...


(Continuará...)

7 comments:

At 6:52 AM, Blogger marialimalimonera said...

.... señorita san borja??????......

jajajaj

atte
maria
http://nekowilwarin.blogspo.com
momichiyk@gmial.com

 
At 8:04 AM, Blogger Kat said...

espero que siga....

 
At 11:10 AM, Blogger ElCortaVenas said...

Me da gusto leerte Alonso, sin dudar, de un tiempo a esta parte, me han cautivado blogs de la linea tuya. Describes muy bien, aunque la idea original que pensé que habia tomado el escrtito cambió abruptamente. Esperaré la II.

 
At 12:03 PM, Blogger Ximena said...

hmmm simpatico tu relato.

 
At 10:11 PM, Blogger El Griego said...

Bueno aqui estoy devolviendote la visita. Me parece una buena entrada, y una muy buena descripción. Ojala la casona no sea la casa Matusita..jaja. Hablando en serio fue buena la idea de continuarlo por partes de esta manera no se hace tan pesado leerlo y bueno dejas la curiosidad a flor de piel.

 
At 1:57 PM, Blogger Rain said...

Vi la cara de beatris...

 
At 9:52 PM, Anonymous Anónimo said...

Very cool design! Useful information. Go on! »

 

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